Reflexión: Cosas de pequeños

¡Cómo son, a veces, esas personas pequeñas que pululan por las casas!

Pablo Motos ha sacado varios libros con anécdotas sobre nuestros queridos y jóvenes familiares… Yo aporto un caso muy cercano, con el cual espero que disfrutéis, igual que cuando me lo contaron:

Hace ya un tiempo, tenía a una de mis sobrinas en la época de intentar saber qué es lo que quería ser de mayor… Y preguntaba sobre lo que hacían en cada uno de los distintos oficios: “Frutero es el que vende frutas…“.
En una de las conversaciones con mi hermana, preguntó: “¿Y el zapatero qué hace?“.
Mi hermana le contestó: “El zapatero arregla y vende zapatos“.
Y le vuelve a preguntar: “¿Y tan famoso es ese oficio para salir tanto en la tele?”.
Rápidamente a sacarle de su error: “No, no, no. Ése que sale tanto en la televisión no es zapatero de profesión, sólo se apellida Zapatero. Y sale tanto porque es el presidente de España.” (Está claro que ya hace un tiempo de la anécdota)…
Y mi sobrina insiste: “Y… ¿qué es lo que hace un presidente?“.
Mi hermana con ligeros cortocircuitos en la cabeza, tenía que seguir respondiendo como podía: “Entre otras cosas, un presidente tiene que buscar trabajo a todos los que no lo tienen, y tener a todo el país contento“.

“¿Y qué pasa si no lo consigue?”… Mi hermana a punto de explotar… “Si no lo consigue tiene que dar explicaciones, y decir por qué no lo ha conseguido”.

Mi sobrina que lo piensa, y contesta: “Ufff, ¡menuda responsabilidad! Yo no quiero ser presidente.”

Puede que cuando sea más mayor, sepa cuánto gana un presidente, y sepa qué es lo que hace de verdad, cambie de opinión, pero por ahora dejaremos que sea su buen corazón el que siga decidiendo.

Un pensamiento en “Reflexión: Cosas de pequeños

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