Reflexión: Los cambios de horario nos generan pereza

Si eres de los que trabajas en agosto, me comprenderás un poco… Con tanta fiesta (a la que se procura no faltar) uno se mal acostumbra a no levantarse temprano, y cuando llega el día de curro, después de un fin de semana largo (no digamos nada después de las vacaciones), una gran pereza nos espera a la hora de levantarnos para ir a trabajar.

Y no queda ahí… Esas tardes que, cuando podemos, aprovechamos para la siesta (sobre todo si hace calor), nos sirve también para viciar a nuestro cuerpo, y que nos exija un largo café para después de comer si queremos producir en condiciones.

Lo mejor que podéis hacer (un consejo de esos para dar, aunque yo no le vaya a hacer mucho caso 😛), es no ir a muchas fiestas, no hacer muchos descansos, y ni mucho menos siestas… Y si tenéis esa suerte, no dejar vuestro trabajo para tomaros unas vacaciones, que luego volveréis con alguna que otra pereza.

PD: Y si no me hacéis caso (lo entendería), por lo menos disfrutad de los descansos.

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