Reflexión: La picaresca en los bancos

¿Sólo me pasa a mí que me parece que el personal de los bancos está a la defensiva? Puede que sea sólo una impresión mía, ya que yo ya entro con cierto recelo pensando en que me quieren hurgar en los bolsillos para quitarme lo poco que tengo.

Os comparto una anécdota que me pasó el otro día por si os sirve de alguna ayuda:

La historia comienza hace unos años cuando anulé mis tarjetas de crédito porque me querían cobrar por el simple hecho de tenerlas (y eso que yo les saco jugo).

Como si no hubiera empresas que te dan una tarjeta de crédito sin pedirte nada a cambio, o como mínimo pedirte un gasto mínimo al mes. (Pero, ¿los bancos no cobran un porcentaje en cada venta con tarjeta? Pues más que pierden).

El otro día tuve pasé por allí por lo de la declaración de la renta, y volví a preguntar al director de la sucursal por lo de las tarjetas… “Seguimos cobrando”. Vale, pues nada que hacer… Y cuando salgo por la puerta, me persigue afuera y me dice que vuelva que hay una opción en la que no cobran nada (Je, ¡igualito que en el regateo del mercadillo!), que la diferencia con las otras tarjetas es que no tiene no sé qué de puntos (justo lo que estaba pidiendo)…

¿Vamos aprendiendo algo? Por defecto nos cobrarán por cualquier motivo que se les ocurra, que mientras no nos quejemos será siempre a su favor… Ya veréis si tenéis que pedir un crédito o algo así: si os lo conceden, iréis regateando (otra vez) entre los diferentes bancos como si estuviéramos en el mercadillo.

2 pensamientos en “Reflexión: La picaresca en los bancos

  1. Yo es que no entiendo la gente que tiene sus cuentas, tarjetas, hipotecas y ahorros en la caja de ahorros de toda la vida, que no mira otras opciones, ni negocia con el banco. En un mismo banco según lo que negocies puedes sacar diferente diferencial en un hipoteca. Esos mismos, luego, van al mercadillo y regatean por todo y se creen que cada vendedor les quiere timar, que aunque te timen 2 euros no te van a arruinar. Creo que con el tema de las preferentes algunos ya se están dando cuenta quiénes son los mayores ladrones. lo malo es que la gente enseguida olvida.

    Algunos van a pedir un crédito al banco con la cabeza agachada y humilde como si el banco te fuera a hacer un favor, cuando tú eres el cliente y el favor se lo haces tú a ellos.

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