Regalo: Samaca (saco-hamaca)

No pensemos que se trata de un saco de dormir super-comodísimo (que parece que sí);

No supongamos que estaremos a salvo de arácnidos o gusanos y similares, de los insectos terrestres, o incluso de algunos pequeños animales como el cariñoso con lengua bífida que busca el calorcito de los demás (aunque claramente les pongamos el acceso mucho más difícil);

No digamos que nuestra espalda quedará a salvo de las odiosas piedrecitas o de los molestos montículos punzantes que suelen sufrir algunos campistas (aunque no haya duda de que esto será casi seguro un hecho);

Ni que decir de dejar de pensar en momentos ocasionales en los que podremos escapar de encontrarnos con un barrizal en lugar del suelo firme.

Para un vago empedernido como yo, el total acierto de este saco-hamaca, radica en que ya no hace falta montar la tienda de campañaSe cuelga en un par de árboles y ya está.

Una pega sí que le veo: Cuando uno va de camping, no suele ir sólo (y tampoco lo aconsejaría), y precisamente algunos encuentran la gracia del camping en dormir en compañía. Los más osados podrían intentar usar el saco-hamaca en pareja… Y si lo consiguen habrán logrado no sólo dormir en compañía, sino que además lo harían muy, muy cerquita y sin posibilidades de separaciones… (Vale, dejaría de ser una pega, y sólo para probarlo, casi merece la pena arriesgarse a comprarlo).

[Visto en store.grandtrunkgoods]

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