Reflexión Empresas: Terrorismo en las empresas

No es que me refiera directamente a bombas y asesinatos. Pero sí que se utiliza el método del miedo en las empresas (esto es más exagerado en las grandes empresas, ya que las relaciones suelen ser más impersonales entre jefes y esclavos trabajadores).

Se tiene que hacer lo que te diga el jefe y punto.

  • Si se te ocurre protestar, te marcan con una cruz: Da igual que tengas razón, que quien manda, manda.
  • Que si no haces exactamente lo que te dicen, otra cruz (aunque hagas de más… Aunque soluciones un problema): La verdad es que a esto sí que le podría encontrar algo de sentido. Eso de que se realicen trabajos extra a los clientes sin que lo ordenen nuestros jefes, podría llegar a ser perjudicial para ellos en casos de facturación, garantías, o simplemente una posible estrategia de mercado.
  • Que si pides un traslado a otro departamento (y que no te lo haya ofrecido tu propio jefe)… Es posible que tu jefe se vea ‘atacado’, y piense en ‘defenderse’, o diga: “Si no es para mí, pues para ninguno” (ya sabéis, como los críos).
  • Que si no le ríes los chistes a tu jefe… O que le dejas solo en la hora de la comida (o del café, que también se estila ese merecido descanso en muchas empresas).

Hay muchos motivos más, y cada uno puede llegar a ser más increíble que el anterior.

Lo curioso es que, sobre todo en una gran empresa, puede llegar a haber un departamento que vigile que no haya ‘malas’ actuaciones (y por lo tanto, que no sucedan represalias a actuaciones correctas). ¡Menudo fraude! La gente con un mínimo de poder sigue haciendo lo que les da la gana (supongo que el mejor ejemplo podría ser la empresa más grande que conocemos: el propio gobierno de cada país… Bueno, vale, ahí generalizo mucho, pero ¿es que no es un buen ejemplo?).

Dicen, los de ETA, que ya no van a hacer terrorismo (deseo de corazón que esta vez sea cierto), y no nos damos cuenta de que en las empresas se utiliza la misma táctica del miedo para coaccionar a los que están por debajo.

La moda, ahora, es el miedo con el despido. Cinco millones son muchas personas en paro, y si tienes trabajo procuras no formar parte de una pésima estadística.

Entonces, ¿qué se puede hacer? Supongo que lo más fácil para los que todavía tienen trabajo, podría ser una protesta anónima en forma de desahogo. No vais a solucionar nada, pero por lo menos os desahogaréis, y además podréis ver que no estáis solos en el mismo estado. Comentad vuestros casos (sin nombres, que no queremos que salgáis perjudicados).

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