Reflexión: El fin de la crisis

La solución a la crisis está ahí, lo ‘único’ que hace falta es ponerla en marcha.

Partiremos de que conocemos los motivos de la crisis (porque hay mucha gente que piensa igual que yo): La situación a la que hemos llegado viene por culpa de todos esos que hay (que son unos cuantos) que se apropian de lo que no es suyo. Más exactamente:

  • Esos políticos que aprueban unas obras por el doble de lo que cuestan para pellizcar una buena parte (que ya no nos extraña que se realicen mega-obras exageradas al límite y que no sirven para mucho… y así, cuanto mayor sea la obra, más suculenta es la tajada).
  • Esos políticos que aplican las influencias de amiguismo (o incluso nepotismo) para enchufar a los allegados a puestos envidiables (que incluso pueden llegar a ser inventados). No sólo eso, sino que incluso los mismos políticos pueden trabajar en varios puestos simultáneamente (puestos de alto cargo, claro).
  • Esos políticos que hacen todo lo posible para que se les vote, y luego… se tragan lo escupido en precampaña. Si lo que importa es que estén un tiempo (cotizando durante siete años se aseguran un 80% de la jubilación máxima; nueve años, 90%; y once años, 100%; y eso sin hablar exclusivamente de los presidentes) para acumular un buen pellizco de jubilación (compatible con otras pensiones cualesquiera). Si lo raro es que no se vayan turnando cada dos o tres legislaturas para que haya más partidos chupando del bote (¿o eso ya lo hacen?).
  • ¿Hablamos también de la realeza? La pena es que esté tan de moda, y que por ello parece que se libran otros de que los investiguen… pero tampoco les quitaría el ojo.

Entonces, ¿Qué podemos hacer nosotros, como pueblo raso, para solucionar la crisis, si son precisamente estas personas las que tienen el control de las leyes que se aplican, y son ellos mismos los que se autoregulan (incluso las subidas de sus propios salarios)? La verdad es que no es fácil, pero podríamos pensar en alguna que otra opción:

  • La más eficaz sería sin duda una revolución ‘francesa’, con guillotina y todo: todos los políticos y altos cargos de las grandes empresas aliados sin duda de los primeros. Lo único que, es probable que no guste demasiado esta ‘reforma’, que hay demasiada gente con buen corazón (curiosamente, la mayoría de la buena gente sería del propio pueblo de ‘a pié’).
  • Un poco más realista puede ser el ejemplo de Islandia, sólo hay que buscar “políticos y banqueros Islandia” en nuestro buscador habitual, y observaremos que hay un país que ha reaccionado: “Políticos y banqueros a la cárcel” (no mencionaré de nuevo la corona :-P).

Supongo que lo más cercano que hemos tenido en España (¿cuántos países sufrirán del mismo problema?) es el Movimiento 15-M, que de vez en cuando quedan ‘para acampar’. Me parece un paso, pienso que poco agresivo (hace falta más sangre), pero por lo menos se acerca a lo que deberíamos hacer.

[No os perdáis el origen de la foto: Corruptódromo]

Un pensamiento en “Reflexión: El fin de la crisis

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