Reflexión: El tabaco mata… a las personas y a la economía (de la hostelería)

Ahora que se avecina un cambio de gobierno, seguro que atacarán de nuevo (por supuesto, después de las elecciones) al tabaco. Que sí… Que ya sabemos que es malo… Que produce cáncer, y dependencia, y ansiedades, y todo eso… Que también genera mucho dinero, y queremos más (y sacarán más, seguro… Que estamos en épocas muy malas)…

No nos centremos en las seguras subidas. De vez en cuando hay que mirar hacia atrás, y pensar en si se meditó con medida los cambios que ya se han aplicado. Recordemos las dos actuaciones en contra de los bares y restaurantes fumadores (digo… a favor de la salud): La Ley antitabaco de España de 2006, y la Ley antitabaco de España de 2011.

Observando estas dos fechas pasadas (2006 y 2011), reflexionamos sobre la incompetencia de algunas mentes pensantes de nuestro país.

Distingamos la misma actuación sobre los bares y restaurantes, según su tamaño (“el tamaño siempre ha importado, por mucho que digan algunos”):

A los pequeños establecimientos se les hizo elegir si deseaban ser “para fumadores” o “para no fumadores” ¡Menudo fracaso!
Vamos a pensarlo: Si pueden entrar fumadores, podrán entrar también los no fumadores (y así no se limita la entrada a nadie). Parece que la historia da la razón a todos los que pensaron de esta forma (probablemente, los que no eligieron así, fuesen los “tercos anti-tabaco”, que ya tenían objeciones antes de pensar en ninguna ley), y así fue la gran selección de los pequeños establecimientos. Claro que, no les sirvió de nada esta elección: Este año, todos ‘eligieron’ ser “para no fumadores”.

Luego están los grandes establecimientos (mayores de 100 m²), a los cuales se les obligó, en la primera ley, a hacer reformas para separar/discriminar a los fumadores. Con el segundo cambio, que parece pensado para fastidiar a los establecimientos (como diciendo: “Muy bien el trabajo realizado, aunque no os valga de nada”), tocó reformar otra vez, pero no el interior olvidando lo de antes, sino el exterior, como en otros países europeos (que los hay muy bien preparados).

Aunque parezca lo contrario, personalmente no creo que la actuación del gobierno haya sido del todo incorrecta. Lo que no me parece bien pensado, ha sido la ley ‘intermedia’ del 2006. Tenían que haber implantado la de este año directamente, sin fastidiar tanto a la hostelería. Y así, creo que no habrían cabreado tanto a este gran sector.

Personalmente me resulta hasta gracioso ver antes como “algunos” se quejaban, en invierno, diciendo a los fumadores que saliesen a la calle, y este verano pasado, en las duplicadas y saturadas terrazas (gracias a la influencia de los fumadores), llegar a oír decir a los mismos “me molestas con el humo”… Y oír la contestación: “En invierno, cuando hacía frío, no decías nada cuando nos íbamos a la calle a fumar tranquilos; pues ahora, en verano, iros para adentro y dejadnos en paz. ¡Que nosotros cumplimos la ley!”.

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